Transilvania: excursiones llenas de amor por los alrededores de Cluj

Viajar a Transilvania Cluj

Rumanía es un país muy especial para mí, tanto que he vuelto dos veces desde la primera vez que la conocí. Sobre todo a Cluj, esa ciudad estudiantil y llena de vida en la que viví un mes y medio y en la que dejé a tanta gente bonita y especial.

La última vez pudimos recorrer más los alrededores y disfrutar de la naturaleza; desde ruinas de castillos, a paseos por el campo, pasando por un festival de música indie-electrónica.

¿Nos vamos de paseo por Transilvania?

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Cojo el tren de nuevo y esta vez me voy más lejos. Me dicen que estoy loca, que voy a pasar más tiempo en el tren que en la ciudad pero a mí me da igual. Solo tengo dos días y medio para recorrer casi mil kilómetros.

Me subo en los trenes con el entusiasmo propio de un niño que se va a montar en una de sus atracciones favoritas. Y es que no es para menos, los trenes cuanto más antiguos, más me gustan. Déjalos que vayan lentos, no hay prisa… Ya me encargo yo de radiografiar la estampa que ofrece la naturaleza por la ventana.

Extremadura, mi segunda tierra

Recuerdo cuando era niña y le decía a mí tía «tita, yo quiero bailar ese baile típico de aquí», refiriéndome a la jota extremeña que bailaban los niños en las fiestas de mi pueblo. Yo pasaba del chotis, me parecía muy aburrido y monótono. Me apetecía un baile más colorido, más gracioso, no bailar sobre una baldosa dando círculos (sé que nos es la mejor época para decir esto, gatos perdónenme).