Creo que es por aquí – Whang Od me espera

¡Qué preciosidad de camino!

Ando y sigo andando, aún perpleja por la belleza que se despliega ante mí, sintiéndome en el lugar idóneo, en el momento preciso.

Hace mucho calor y el primer tramo del camino ha sido duro pero nada contra lo que la ilusión y las ganas de aventura no puedan hacer frente. Las montañas verdes, quietas, me observan pasar. Se preguntan qué hace una madrileña tan lejos de su hogar. ¿Para qué vendrá tan lejos para encontrarse? le cuchichea una a la otra.

De camino al tatuaje tribal en Filipinas

Era hora de irme de Palawan, una isla preciosa al sur del país donde pasé una semana muy agradable con algún viejo amigo y con gente que conocí en el camino. Era hora de irme a la montaña, una travesía que duraría un día por carreteras sinuosas y con los campos de arroz filipinos de fondo.

¿Café o té?

Me encanta el café pero hace poco me di cuenta de que no es por cómo me hace sentir sino lo que me tenía enganchada es su sabor y aroma sublime. En muchas culturas el café es sinónimo de relacionarse con los demás. En otras, el té es el que predomina en la mesa; sobre todo en Asia.

Manila: la ciudad caórdica

Manila: la ciudad caórdica, la ciudad donde se puede encontrar el orden más bello en un profundo caos. Su belleza se desvela ante tus ojos solo si te atreves a mirar más allá, más allá de lo que estamos acostumbrados.

Manila: la ciudad de los contrastes. La ciudad donde hoteles carísimos y elegantes se mezclan con barriadas, la ciudad donde la tecnología se encuentra con las tradiciones y el pasado convive con el presente. Algo a lo que todavía no me puedo acostumbrar es a ver la diferencia brutal entre pobres y ricos.

¡Es más divertido en Filipinas!: viviendo en el país de la sonrisa

Smile Filipinos

Hay algo sobre la cultura de Filipinas que debo contaros, ¡no aguanto más! Algo de lo que es muy fácil darse cuenta y que lo encuentro muy bonito es que los filipinos sonríen a todas horas, bajo cualquier circunstancia. Te sonríen en la calle, en las tiendas, en el bus… ¡y debo decir que lo agradezco mucho! Acostumbrada a las caras largas que tengo que ver todos los días en el metro de Madrid…

Descubriendo el budismo, descubriendo Asia

Se acaba mi primera semana en Filipinas, en el programa HALA (Academia humanista de vida y arte, en inglés) de introducción al budismo. Muchas cosas nuevas, muchos retos, muchos cambios.

Miro atrás y no sé qué pensar, he aprendido tantas cosas esta semana que parece que hiciera un mes que estoy aquí. Los días son muy intensos; nos levantamos a las 6 de la mañana y la jornada no para hasta que nos vamos a dormir a las 10. Bueno, supuestamente porque en realidad entre unas cosas y otras nos acabamos yendo más tarde.