Tatuaje de la mano de Whang Od, la tatuadora Kalinga de Filipinas

—Whang Od está durmiendo la siesta un rato, ¿quieres un poco de café más mientras se despierta?

—Vale. ¡Cómo decir que no a un café así!

Lo saboreo con gusto y pienso que en pocos sitios me puede saber mejor que ahí, rodeada de montañas y gente auténtica. Alrededor de mí hay cerdos, niños medio desnudos corriendo de un lado a otro y tranquilidad, la tranquilidad de vivir en el ahora. … Seguir leyendoTatuaje de la mano de Whang Od, la tatuadora Kalinga de Filipinas

Creo que es por aquí – Whang Od me espera

¡Qué preciosidad de camino!

Ando y sigo andando, aún perpleja por la belleza que se despliega ante mí, sintiéndome en el lugar idóneo, en el momento preciso.

Hace mucho calor y el primer tramo del camino ha sido duro pero nada contra lo que la ilusión y las ganas de aventura no puedan hacer frente. Las montañas verdes, quietas, me observan pasar. Se preguntan qué hace una madrileña tan lejos de su hogar. ¿Para qué vendrá tan lejos para encontrarse? le cuchichea una a la otra. … Seguir leyendoCreo que es por aquí – Whang Od me espera