Buscando al turista perdido: un paseo improvisado por Madrid

Me levanto con decisión, con esas ganas innegables de salir a explorar y la sensación de que hoy va a ser un buen día. Desayuno tranquilamente, cojo mi billete y me voy andando al centro. Son las diez de la mañana y ya hace calor así que me imagino que el día va a estar fuertecito. Menos mal que llevo mi equipamiento de turista a mano; crema, gafas de sol y litros de agua.