Bohemia: Kutná Hora y Hradec Králové

Me levanto a las 5 de la mañana con ganas, un nuevo destino me espera. Me voy del campamento escuchando a los pajaritos y siguiendo mi camino. De tren en tren y tiro porque me toca. En las cabinas hay gente para todo; están los que saludan con un Ahoj!, los que lo hacen con un Dobrý den! y luego los que pasan directamente. Yo sonrío y repito lo que dicen, eso en cualquier idioma queda bien.