¿Nos vamos a Valencia?

—¡Vámonos a Valencia en autoestop!— me dice Dave ilusionado.

—Anda, tú estás loco, ¿quién va a parar en España?— contesté, sumándome a la retahíla siempre usada por los españoles.

Pero luego me dije, ¿por qué no intentarlo?