Escribo, luego existo

Pienso, luego existo, se atrevió a decir Descartes hace varios siglos. Y yo, hoy, en el siglo XXI me pregunto si para mí tiene más sentido la frase «escribo, luego existo».

He aquí mi teoría: pensar implica tener una idea, reflexionar sobre esa idea, darle vueltas incluso. Sin embargo, escribirla significa plasmar esa idea con el fin de compartirla.